Archive for June, 2010

«Determinados compuestos de los perfumes provocan cambios en el equilibrio hormonal del organismo»

NICOLÁS OLEA CATEDRÁTICO DE MEDICINA DE LA UNIVERSIDAD DE GRANADA  C. JIMÉNEZ

Nicolás Olea es uno de los puntales de la medicina ambiental en España. Ha estudiado mucho sobre los efectos de determinados compuestos químicos en enfermedades como el cáncer de mama. Y sabe del peso que tantas sustancias contaminantes que imitan a las hormonas pueden tener sobre la enfermedad. Cuando habla no deja indiferente a nadie. La exposición a sustancias contenidas en pesticidas, plásticos y cosméticos son tres los factores que él asocia al incremento de esta patología.

-¿Qué es lo que lleva a un médico a analizar los factores ambientales que intervienen en el cáncer de mama?

-En el 82 me fui a Boston para estudiar el cáncer de próstata. Tenía que hacer un test y no me salía una prueba bien. Fue un fracaso completo, creían que había contaminado el laboratorio y el problema era que los tubos de plástico donde guardaba los sueros de los enfermos se estrogenizaban. Empezamos a tirar del hilo y vi que el plástico era el que estaba interfiriendo en mi trabajo.

-¿Qué efecto tiene la exposición a esas sustancias sobre la salud humana?

-Lo que se presentó inicialmente como una hipótesis curiosa cada vez está más consolidada y es que la exposición química ambiental de la población normal es muy importante en cuanto a cantidad de compuestos químicos, variedad y frecuencia. Muchos de esos compuestos, clasificados durante años como inertes, pueden actuar de forma combinada y tener un efecto hormonal.

-¿Qué compuestos son?

-Son muy diversos: pesticidas antiguos, componentes de los plásticos, cosméticos… Una exposición prolongada y en bajas dosis pueden provocar un efecto «cóctel» sobre la salud humana.

-¿Qué evidencias hay?

-En especies animales es llamativo y abrumador: el cambio de sexo en los peces del río Ebro y el desarrollo de pena en las hembras de moluscos de las rías gallegas. Cuando esas alteraciones ambientales hormonales pasan a la especie humana se relaciona con problemas en el desarrollo de los niños: cada vez vemos más casos de cáncer testicular, que era uno de los menos frecuentes. En la mujer toda la atención está en cáncer de mama y cómo la exposición química ambiental contribuye, junto con otros factores, a elevar las cifras de incidencia. Los talatos, por ejemplo, sin disruptores endocrinos, actúan cambiando el equilibrio hormonal del organismo.

-¿Dónde está el peligro?

-No es una cuestión de exponerse a uno o dos compuestos muy tóxicos sino que ahora es la exposición generalizada de la población a niveles bajos. Se considera que desde el año 1900 hasta ahora la sociedad industrial ha desarrollado unos 114.000 compuestos químicos; eso en el censo más cauto. Esos compuestos no tenían parangón en la naturaleza y la actividad hormonal ligada a ellos es de unos 600. Es una pieza más en el desarrollo el cáncer de mama.

-¿Alguna recomendación?

-La adherencia de los perfumes a la piel está basada en los talatos, que se absorben y se incorporan al organismo. Es igual que cuando una mujer embarazada se echa crema por la barriga: alguien le va a tener que decir algo alguna vez. En esos momentos la susceptibilidad hormonal del organismo es altísima. En protectores solares hay que buscar cremas basadas en minerales, son más feas porque dejan una capa blanca sobre la piel pero no tienen química. Sobre todo, hay que incidir durante el embarazo dando consejos y mensajes muy sencillos.

-¿Se puede evitar la exposición a esos compuestos?

-Los grandes factores de protección contra el cáncer de mama en la serie estudiada en la Universidad de Granada es parir antes de los 19 años, tener más de cuatro hijos y acumular 36 meses de lactancia, que es el perfil de las abuelas de ahora. Pero no vamos a aconsejar que se cambien los patrones de la vida moderna en salud reproductiva. Lo que sí está claro es que el primer factor de riesgo prevenible es la exposición química ambiental.

-¿Qué me dice de los pesticidas y de los plásticos?

- Hay gente que ha optado por la agricultura ecológica. No hay evidencias de que ofrezca mejores productos pero sí es cierto que supone una menor exposición porque no ha habido un tratamiento químico. El uso de plásticos alimentarios también representa un porcentaje importante de exposición a compuestos químicos. El compuesto más frecuente en la sangre del americano medio en los años 60 fue el DDT (dicloro difenil tricloroetano) Hoy el más abundante son los plásticos de las sartenes de tefal. Todo ese invento de incorporación de plásticos a nuestras vidas tiene un precio.

-¿Cuándo va a actuar la Administración?

-Nunca. Probablemente no tiene capacidad, pero tampoco tiene valor para hacerlo público, creen que todo esto es alarma socia. La Administración no es un árbitro en salud humana, debe estar siempre de parte de quien representa y debe ser valedora de la salud de la gente, además de ser completamente cauta y anticipadora.

-¿Qué propone?

-La Administración cree que controla, ha centrado todo el gasto en el diagnóstico precoz y en el tratamiento pero al final hay que empezar a incorporar el discurso de la prevención en la medicina. Hasta ahora la evaluación de riesgos se ha basado en la demostración del daño, esto es, que alguien tiene que fastidiarse antes para alguien decida. Dice la Unión Europea que las decisiones deberían estar basadas en el principio de precaución o cautela.

Nicolás Olea

Es catedrático de Medicina Interna en la Universidad de Granada y coordinador de Investigación del Hospital Clínico de Granada. Su especialidad es la radiología y la oncología. Terminó la carrera de Medicina en 1977 y lleva 33 años en el ejercicio de la profesión, 14 de ellos como catedrático universitario. Trabaja en investigación en el cáncer de mama. En 1982 se fue a estudiar a Bruselas para profundizar en este campo. De allí dio el salto a EE UU y comenzó a investigar en Boston sobre cáncer de próstata. Un estudio de laboratorio fallido le llevó a estudiar los efectos que tiene sobre la salud humana la exposición continuada a diferentes sustancias químicas. Anteayer participó en el curso de formación organizado por la unidad de mama Bruno Salvadori del Hospital de Cabueñes a para hablar sobre «Xenoestrógenos y cáncer de mama».

lne.es


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Un equipo de profesionales de Reino Unido probó en 2 mil enfermas la efectividad de este nuevo método, que consiste en aplicar una única dosis de radioterapia en el área exacta del pecho afectada por el tumor.

LONDRES.- Una nueva técnica que consiste en aplicar una sola dosis de radiación en la zona afectada por un cáncer de mama durante una operación es tan efectiva como someter a las pacientes a sesiones prolongadas de radioterapia, según un estudio publicado por la revista médica “The Lancet”.

Un equipo de profesionales de Reino Unido probó en 2.000 enfermas la efectividad de este nuevo método, que consiste en aplicar una única dosis de radioterapia en el área exacta del pecho afectada por el tumor.

Actualmente, las mujeres que padecen este tipo de cáncer suelen comenzar el tratamiento sometiéndose a una operación, en la que se les extirpan los tejidos afectados, y después pasan por sesiones de quimioterapia y radioterapia para erradicar posibles células cancerosas.

Con la nueva técnica, los médicos emplean una máquina de radioterapia móvil que puede insertarse dentro del pecho para localizar el lugar exacto afectado por el cáncer, en el que aplican una sola dosis de radiación.

Para llegar a estas conclusiones, los expertos realizaron pruebas durante cuatro años con mujeres mayores de 45 años.

Tras este periodo, en el que observaron cómo evolucionaban las pacientes tratadas con sesiones de radioterapia convencional y las que se sometieron al nuevo método, los investigadores no apreciaron diferencias significativas en los índices de recurrencia de la enfermedad.

Así, seis enfermas tratadas con la nueva técnica sufrieron una recaída y se dio una recurrencia del cáncer en cinco casos de pacientes que optaron por las sesiones prolongadas de radioterapia.

Según el estudio, aunque no se observan diferencias en cuanto a la efectividad de ambos tratamientos, con el nuevo método se consigue evitar el daño potencial a otros órganos del cuerpo, como el corazón, los pulmones y el esófago.

La frecuencia con la que surgieron otras complicaciones durante estos tratamientos y la aparición de efectos tóxicos en algunas mujeres fue similar en ambos grupos.

Los investigadores indicaron que este proceso podría ser más conveniente para la propia enferma y reduciría, además, las listas de espera en los hospitales, además de ahorrar potencialmente cada año 15 millones de libras (unos 18 millones de euros) al Reino Unido.

No obstante, aunque los expertos se mostraron satisfechos con los resultados, señalaron que sus hallazgos sólo podían aplicarse a mujeres con un tipo de cáncer de mama similar a las que se sometieron a estas pruebas.

Según Kate Laws, directora del centro de investigación para el cáncer de Reino Unido Cáncer Research, “serán necesarios más estudios de estas mujeres para confirmar si esta estrategia no sólo logra lo mejor de la terapia, sino que además minimiza cualquier efecto a largo plazo”.

emol.com

Avance en medio de la confusión que causa la quimioterapia

Written by cancer on Tuesday, June 1st, 2010 in Cancer.

Aunque se acepta como algo real, el “quimiocerebro” sigue aturdiendo a pacientes e investigadores

Por Kathleen Doheny
Reportera de Healthday

VIERNES, 28 de mayo (HealthDay News/DrTango) — Para muchos pacientes de cáncer, la quimioterapia puede ser la posibilidad de tener un futuro. Además, se ha demostrado que una terapia más agresiva de dosis elevada produce mejores resultados.

Pero esto también tiene una desventaja: La quimioterapia se relaciona con la confusión mental conocida como “quimiocerebro”.

Durante años, las quejas de los pacientes se desestimaban como “algo que está en su cabeza”, pero ya no es así. Este es ahora el tema de investigaciones serias con investigadores que se esfuerzan por determinar por qué sucede y qué se puede hacer para quienes sufren de ella.

Incluso con más concentración en la investigación sobre el quimiocerebro, muchos médicos que atienden a pacientes de cáncer o bien no conocen el fenómeno o no piensan en discutir la posibilidad con sus pacientes, señaló Saskia Subramanian, socióloga investigadora de la Facultad de medicina David Geffen de la Universidad de California en Los Ángeles, que ha investigado y publicado sobre el quimiocerebro y escribió After the Cure: The Untold Stories of Breast Cancer Survivors (Historias no contadas de los supervivientes de cáncer de mama).

Insta a los pacientes a traerlo a colación ellos mismos, sobre todo si creen que lo están experimentándolo.

Entre los síntomas se pueden citar:

  • Olvidar cosas fáciles de recordar, como nombres o palabras.
  • Tener problemas de concentración.
  • Tener dificultad para realizar varias tareas simultáneamente
  • Tomar más tiempo en las tareas rutinarias

Se desconoce exactamente cuántas personas desarrollan quimiocerebro, coincidieron Subramanian y Christina Meyers, profesora y jefe de neuropsicología del Centro Oncológico M.D. Anderson de Houston, que ha investigado la afección durante más de dos décadas.

“Yo diría que más de la mitad de los pacientes de cáncer que reciben tratamiento activo tienen algún tipo de sintomatología” relacionada con la quimioterapia, aseguró Meyers. “Oscila entre leve y muy grave el hecho de que una persona no pueda realizar sus actividades normales”.

Subramanian aseguró que los cálculos varían ampliamente, de 20 o 30 por ciento a 90 por ciento entre los pacientes de quimioterapia. “Yo creo que está más o menos en el medio”, opinó. “Sospecho que tiene que ver con lo agresivo que sea el tratamiento”.

Debido a que la tendencia es hacia quimioterapia más agresiva, hay presión por saber más acerca de la afección, lo que subyace a ella y cómo sobrellevarla.

Los investigadores que han hecho estudios sobre imaginología del cerebro han detectado cambios en la actividad cerebral de los pacientes de cáncer tratados con quimioterapia, frente a los que no recibieron este tratamiento.

Meyers aseguró que estudios recientes también encontraron lesiones agudas a las neuronas y daño a la mielina, la materia blanca que recubre las neuronas.

Son claves importantes, pero queda mucho por descubrir acerca del quimiocerebro. Aún así, nadie está sugiriendo que la gente deje de hacerse la quimioterapia recomendada, anotó Subramanian. “No es motivo para dejar de someterse a la quimioterapia necesaria”, recalcó.

Algunos investigadores están examinando los medicamentos utilizados para afecciones como depresión, trastorno por déficit de atención con o sin hiperactividad, y demencia para determinar si estos medicamentos podrían ayudar a los pacientes de quimiocerebro. Además, también se están realizando investigaciones para desarrollar modelos animales y desarrollar medicamentos nuevos para contrarrestar los efectos del quimiocerebro, aseguró Meyers.

Pero hasta ese momento, dijo, cualquiera que se someta a quimioterapia haría bien en tomar medidas compensatorias. Entre estas se encuentran:

  • Establecer una “estación de memoria” en casa, un lugar para mantener llaves, documentos importantes y artículos relacionados con el trabajo que deba llevar a su oficina.
  • Usar una agenda en papel o digital para recordatorios de reuniones y citas.
  • Usar listas de comprobación. Una podría ser sobre cosas qué hacer al salir del trabajo, como terminar la sesión en la red, apagar la computadora, encender el correo de voz, apagar la cafetera, apagar las luces, lo que sea que haya que hacer.
  • Estacionarse en el mismo lugar en el trabajo, en el centro comercial y en los lugares a los que vaya con frecuencia.
  • No intentar realizar varias tareas simultáneamente. Incluso si antes no había quién le ganara en esto, Meyer recomendó realizar únicamente una tarea para luego seguir con la siguiente.

Sin embargo, ciertas estrategias no son útiles, agregó Meyers. Por ejemplo, una cosa que dijo que no funciona es hacer ejercicios mentales repetitivos, como crucigramas o usar videojuegos. Señaló que muchos pacientes de quimiocerebro le dicen que lo intentan, pero dijo que no parece permitirles recordar mejor los nombres.

Además, los expertos estuvieron de acuerdo en que cualquiera que tenga problemas con el quimiocerebro debe ser evaluado para asegurar que otros problemas, como depresión o problemas de tiroides, no estén contribuyendo a la confusión y a la disminución de la actividad mental.

healthfinder.gov



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